Cómo quemar grasa, comiendo grasa?... una realidad?

Cómo quemar grasa, comiendo grasa?… una realidad?

Quemar grasa adelgaza, “¿Qué es lo mejor que puedes hacer por tu salud, peso y longevidad? ¡Comer más grasa! Es verdad. Come más grasa para perder peso; sentirte bien; prevenir cardiopatías, diabetes, demencia y cáncer, y para vivir más tiempo.” Con esta frase comienza el libro de Mark Hyman “Come grasa y Adelgaza”

Hemos crecido bajo las recomendaciones médicas que nos decían que para comer grasas, debías evitarlas para adelgazar: simplemente las restringen totalmente de tu alimentación y te prohíben volver a comerlas. En reemplazo te sugieren consumir lácteos descremados, cereales integrales, frutas, edulcorantes y todo lo que diga “light” o “0% grasa. Sin darte mayor información te prohíben la yema del huevo, los frutos secos, te limitan el consumo de palta (aguacate), aceitunas, quesos, etc. Te dicen que no debes pasar mas de 3 o 4 horas sin comer, porque si lo haces “tu metabolismo se ralentizará y te costará más bajar de peso, entonces vives pendiente del reloj y que sea luego la hora de comer… ¿te suena conocido?

Pero entonces por qué decimos que quemar grasa hay que comer grasa?

Porque comer grasas nos ayuda a lograr saciedad, a disminuir la ansiedad por comer y por ello, ser de ayuda para perder peso.

Y por qué entonces nos limitan el consumo de grasa para perder peso?

Porque los médicos y nutricionistas de la vieja escuela, no toman en cuenta que no todas las grasas son iguales, aunque se llamen grasas. No todas las grasas son perjudiciales para nuestro cuerpo.

Para explicarlo de forma simple, agruparemos las grasas en dos tipos: las grasas no saludables y las saludables.

Dentro de las grasas no saludables, las grasas procesadas (las que realmente son dañinas para nuestra salud), encontramos los aceites refinados, las grasas trans y todos los productos elaborados con ellas. Si nos damos el tiempo de ir al supermercado y leer la etiqueta nutricional de las margarinas, el aceite de canola, el pan, los fiambres, las hamburguesas congeladas, por nombrar algunas cosas, no notaremos que están cargadas de este tipo de grasas porque en el enorme listado de ingredientes hay nombres tan complicados, imposibles de pronunciar, desconocidos, que en verdad no sabes realmente lo que estás comiendo.

Por otro lado se encuentran las grasas saludables, que son muy fáciles de reconocer: son las que nos da directamente la naturaleza, sin intervención del hombre. Las principales fuentes de grasas saludables son:

–  Aceite Extra Virgen de Oliva, Coco o Palta: Son los aceites más puros, menos intervenidos y que conservan la fibra que favorece la saciedad mientras contribuye a una buena calidad en la alimentación.

–  Frutos Secos: Éstos, entre otros beneficios, inducen la liberación de serotonina, que reduce la ansiedad. Además, por su contenido en fibra y en proteínas vegetales, sacian de forma efectiva y ofrecen buenos nutrientes así como antioxidantes varios que protegen la salud. Dentro de este grupo encontramos: Nueces, Almendras, Castañas de Cajú, Nuez de Brasil, Pistachos, Avellanas.

– Semillas: Son ricas en omega 3 de origen vegetal, calcio, fibra y proteínas vegetales que nos permiten saciarnos con su consumo. Dentro de este grupo encontramos las semillas de Linaza, Chía, Maravilla, Sésamo, Calabaza, Amapolas, Hemp.

–  Palta: ofrece antioxidantes, potasio, vitamina C, carotenos y fibra que favorece la saciedad mientras contribuye a una buena calidad en la dieta.

–  Pescados azules: salmón, atún, sardina, anchoas, jurel. Es fuente de omega 3, DHA y EPA.

–  Coco: de las pocas frutas se sacan tantos productos beneficiosos para la salud como del coco: se puede beber su agua (cargada de electrolitos), se puede comer la pulpa fresca, se puede secar y comer rallado o laminado, se puede obtener aceite, manteca, leche y harina. Entre los múltiples beneficios del coco destacan sus propiedades antioxidantes, su capacidad para regular la presión sanguínea y disminuir los triglicéridos. Además es rico en fibras y minerales (potasio, fósforo, magnesio, hierro y vitaminas E, C, y B).

–  Grasas provenientes de carnes de animales de libre pastoreo: Son las carnes de animales que fueron alimentados con pasto, maíz, verduras (alimentos naturales, no procesados) y que no fueron intervenidos con antibióticos. Entre ellos encontramos la grasa de la carne de vacuno, cerdo, pollo, cordero, por nombrar algunos.

–  Grasas provenientes de lácteos de vacas de libre pastoreo: mantequilla, crema de leche, ghee, quesos maduros y yogurt griego natural.

Como podemos ver, las grasas sí merecen su lugar en una dieta para adelgazar y no sólo pueden ayudarnos a perder peso, sino que a favorecer nuestra salud en el camino.

Pero este es sólo el comienzo, “la punta del iceberg” respecto de los beneficios de las grasas en nuestro cuerpo. Seguiremos hablando de los beneficios y de cómo quemar grasa, comiendo grasa, en otros post, porque tenemos mucho aún por descubrir.

Sabes lo que son las Cetonas? y cómo estas pueden ayudarte a quemar grasa? Ve este post AQUÍ.

Cariños para todos 🧡

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